El mapa de la resistencia: Casas de estudio unidas en la jornada
La movilización no es un hecho aislado, sino un engranaje coordinado que incluye marchas, asambleas, pronunciamientos y tomas de campus en diversas regiones. Aunque algunas instituciones no paralizan plenamente, el respaldo se siente con fuerza en las redes sociales y el bloque universitario de Lima, que incluye a la UNI y San Marcos. En total, alumnos de las siguientes 16 casas de estudio participan activamente en las jornadas de protesta:
Las universidades nacionales de Piura, del Centro del Perú, del Santa, Autónoma de Chota, del Altiplano, e Intercultural de la Amazonía.
La Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) —que suspendió clases desde las 2:00 p. m. tras un pedido de la FEUA para marchar pacíficamente— junto a la Jorge Basadre Grohmann, Barranca y Hermilio Valdizán.
Las universidades nacionales de Ucayali, Intercultural de Quillabamba, de Cajamarca, Santiago Antúnez de Mayolo, y San Agustín de Arequipa.
Voces acalladas: Denuncian graves amenazas y persecución política
El camino de la protesta ha encendido alarmas debido a graves escenarios de hostigamiento contra los dirigentes estudiantiles. La FEP denunció que en casi todas las universidades existen reportes de persecución perpetrada por personas externas a las instituciones. La situación más delicada se vive en la Universidad Nacional de Ucayali, donde los alumnos que mantienen tomado el campus han recibido amenazas que presuntamente serían financiadas por el propio rector o vicerrectores. Asimismo, se reportan mensajes extorsivos, llamadas e intimidaciones contra la integridad y la vida de estudiantes en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle – La Cantuta y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a lo que se suma una constante presencia policial en los plantones.
Reestructuración total: Las 14 demandas para cambiar el sistema
Nacida de los acuerdos del Congreso Nacional Ordinario realizado en Cajamarca, la FEP busca dejar atrás la actual Ley 30220, a la que califican de unilateral y burocrática por excluir a la comunidad universitaria en su creación. El movimiento estudiantil plantea una reforma integral y una plataforma de lucha con 14 puntos clave orientados a recuperar los derechos estudiantiles:
Bienestar e infraestructura: Ampliación de comedores y residencias para beneficiar al menos al 40 % de los estudiantes, acompañamiento psicológico y creación de guarderías para alumnos, docentes y trabajadores.
Derechos y transportes: Cumplimiento y ampliación del derecho al medio pasaje universitario en todo el territorio nacional durante todo el año.
Cogobierno democrático: Eliminación de restricciones para la representación en los órganos de cogobierno, exigiendo una participación estudiantil del 50 % en dichos espacios.
Con esta primera etapa de organización, Escudero envió un mensaje directo al presidente José Balcázar, al Congreso y a las futuras autoridades, advirtiendo que el movimiento está organizado y ya prepara una segunda fase de movilizaciones con más universidades para cuando asuma el gobierno entrante.
Fuente: La República.












