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| Foto: Agencia EFE. |
El peligro oculto detrás del "vapor"
El aerosol inhalado por los usuarios no es simple vapor de agua, sino una mezcla de sustancias tóxicas que viajan directo a lo profundo de los pulmones. Aunque la industria los promociona con envases llamativos y sabores atractivos, los vapeadores representan un serio riesgo para la salud respiratoria, la exposición a sustancias carcinógenas y la adicción a la nicotina, un componente que altera los mecanismos cerebrales del placer y la dependencia. A nivel mundial, las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reflejan la magnitud de este problema en la población infantil y juvenil:
Al menos 40 millones de niños y adolescentes de entre 13 y 15 años consumen actualmente algún producto de tabaco en el mundo.
De esa cifra, 15 millones utilizan específicamente cigarrillos electrónicos.
En los países con datos disponibles, los menores tienen hasta nueve veces más probabilidades que los adultos de vapear.
Mientras el cigarrillo tradicional tiene entre 60 y 70 sustancias cancerígenas, el vapeador contiene alrededor de ocho; sin embargo, incluye la nitrosamina, uno de los carcinógenos más peligrosos, además de metales tóxicos, propilenglicol, glicerol y saborizantes.
Prevención en el hogar y nuevas regulaciones
Ante este escenario, el médico del INEN hizo un llamado urgente a los padres de familia para que conversen con sus hijos y actúen de manera preventiva. El consumo de estos dispositivos no es invisible: puede dejar rastros detectables en las mucosas de la boca y la garganta, y también confirmarse a través de pruebas de orina que identifican los metabolitos de la nicotina. La adicción es un riesgo latente, ya que la industria diseña estos productos con altos niveles de nicotina para asegurar la dependencia de los jóvenes, quienes muchas veces terminan vapeando constantemente sin ser conscientes de su propia vulnerabilidad.
Para frenar este avance, el INEN se encuentra participando de forma activa en el fortalecimiento de la regulación de los cigarrillos electrónicos en el Perú, enviando propuestas técnicas y científicas al Congreso de la República y al Ministerio de Salud. Con esta iniciativa se busca equiparar las restricciones del vapeo con las del cigarrillo convencional, aplicando límites estrictos a la publicidad, la comercialización y el acceso de los menores de edad. El objetivo final de la institución es proteger la salud de los adolescentes frente a las agresivas estrategias de marketing que intentan capturarlos como clientes a expensas de su bienestar.
Fuente: Andina.

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