Una batalla que no podía esperar más
El agua es vida, pero cuando la naturaleza se sacude —como ocurrió con el desprendimiento glaciar el año pasado—, los sedimentos y metales pueden convertir una fuente vital en un "Muy Alto Riesgo". El Decreto Supremo N.º 026-2026-PCM no es solo un papel oficial; es la llave maestra que permitirá que ministerios de Salud, Vivienda y Ambiente sumen fuerzas para limpiar lo que el aluvión ensució.
Los números de la urgencia:
60 días: El plazo inicial de acción inmediata.
18,000 familias: Las protagonistas de esta recuperación.
Metales pesados: El enemigo a vencer (hierro y aluminio detectados en la subcuenca).
Hoja de ruta: Del río contaminado al agua segura
¿Cómo se transforma una emergencia en una solución real? La estrategia no se queda en palabras. Con el uso de recursos del canon y sobrecanon, la Municipalidad de Independencia y el Ejecutivo ya tienen un plan de acción directo:
Captación de agua limpia: Ir más allá de las zonas afectadas para buscar fuentes vírgenes.
Tecnología al servicio de la salud: Instalación de sistemas de decantación para atrapar los metales antes de que lleguen a los hogares.
Abastecimiento urgente: Refuerzo de camiones cisterna para que nadie se quede con el balde vacío.
Campañas de salud: Monitoreo constante de los sectores más vulnerables como Huanchac, Acovichay y La Colina.
Dato clave: Hoy, 25 de febrero, se instala la mesa técnica definitiva entre el Ministerio de Vivienda y el Gobierno Regional. Es el punto de partida para que la agricultura y la ganadería de la zona también vuelvan a brotar con fuerza.


