Los dirigentes del sector, entre ellos Martín Ojeda de Transportes Unidos y Martín Valeriano de Anitra, criticaron duramente la gestión del Ejecutivo, señalando que las medidas adoptadas no son suficientes. Ojeda denunció que en apenas nueve días del 2026 ya se han registrado ocho atentados, contradiciendo la postura oficial del gobierno de José Jerí, que sostiene una reducción en la criminalidad. Las cifras del 2025 respaldan la preocupación del gremio, con un saldo de 56 choferes asesinados y más de 60 ataques armados que también impactaron a los pasajeros.
La movilización del 15 de enero se plantea como una jornada pacífica con puntos de concentración en Puente Nuevo, Puente Piedra y Puente Alipio. Los representantes enfatizaron que el objetivo es erradicar a las mafias de extorsión y no generar conflictos o bloqueos violentos, deslindando de cualquier acto de vandalismo. Esta nueva medida de fuerza se suma a una serie de protestas iniciadas en 2024, en las que el gremio ha llegado a exigir la renuncia del ministro del Interior ante la falta de garantías para trabajar sin amenazas de muerte.






