El secreto técnico: dulzor saludable sin perder cremosidad
Crear un helado bajo en calorías manteniendo su textura perfecta es como resolver un rompecabezas físico: el azúcar no solo endulza, sino que aporta estructura y suavidad. Para lograr la fórmula ideal, el equipo científico utilizó un diseño estadístico de mezclas reemplazando parte del azúcar tradicional por jarabe de yacón, un insumo rico en fructooligosacáridos que actúan como prebióticos naturales. Además, lograron incorporar bacterias probióticas encapsuladas, obteniendo una viscosidad y un comportamiento de derretimiento similares a los de un helado convencional, todo sin sacrificar el sabor ni comprometer la salud intestinal del consumidor.
Orgullo molinero y proyección internacional
Este hito académico refuerza el rol de la investigación pública en el desarrollo de productos de alto valor agregado a partir de los recursos autóctonos de nuestro país. El rector de la UNALM, Ph.D. Alberto Barrón López, enfatizó que este trabajo "confirma la calidad de la formación e investigación de la universidad y la enorme capacidad del talento joven", mientras que para Gianella Espinel, la participación en el congreso representó una vitrina excepcional para posicionar el yacón peruano, intercambiar conocimientos con la comunidad científica global y fortalecer la proyección internacional de la ciencia producida en el Perú.
Hacia la mesa de todos: los siguientes pasos
Aunque la investigación se encuentra en una fase continua de desarrollo, la hoja de ruta trazada por el equipo ya mira hacia el mercado:
Evaluación microbiológica: Verificar la viabilidad a largo plazo de los probióticos encapsulados dentro del helado.
Pruebas de consumo: Realizar análisis sensoriales y evaluaciones de aceptación con consumidores reales.
Escalamiento industrial: Estudiar la viabilidad de su producción masiva y futura comercialización.

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