Un 'escudo de calor' y bioseguridad en la industria
El origen de estos focos responde al paso de aves migratorias como patos silvestres desde Canadá, los cuales pueden contaminar fuentes de agua en criaderos artesanales. No obstante, la industria avícola peruana cuenta con un sólido "escudo" de bioseguridad basado en desinfección continua, aislamiento entre granjas y el manejo de aves de una sola edad. Para la tranquilidad del hogar, el virus de la influenza aviar es termolábil; en términos sencillos, el calor de la cocina actúa como una barrera insuperable que destruye por completo el virus. Por ello, consumir pollo y huevos bien cocidos es totalmente seguro, recordando además que la cocción del huevo elimina antinutrientes que dificultan la absorción de sus proteínas.
Claves preventivas para criadores de traspatio
Frente a la labor de vigilancia que realiza Senasa para contener los brotes, la universidad enfatiza que la prevención en el ámbito doméstico requiere la aplicación estricta de medidas sanitarias básicas por parte de pequeños productores:
Vacunación al día: Aplicar la vacuna triple aviar para proteger contra Newcastle, Gumboro y bronquitis infecciosa.
Higiene constante: Mantener limpios comederos y bebederos, además de retirar las deyecciones de forma periódica.
Entornos seguros: Garantizar ambientes desinfectados e higiénicos para reducir cualquier riesgo de contagio en el criadero.

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