El peso estructural del "modelo gig" en las calles del Perú
Cifras clave de la economía de plataformas en el país
La adopción de este ecosistema tecnológico en el Perú no es un fenómeno pasajero, sino una estructura que redefine el día a día urbano y financiero de miles de ciudadanos. De acuerdo con los datos recopilados por diversas investigaciones institucionales, la radiografía del sector muestra el siguiente impacto:
Sabor local en cifras: Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) detalla que en 2022 el sector movilizó a 133,000 socios activos (111,000 conductores y 31,000 repartidores), representando el 2% de los trabajadores independientes del país.
Inclusión y empleo: El canal redujo el desempleo nacional en un 6%, sirviendo como único sustento para 55,000 personas e impulsando la bancarización de un 45% de sus miembros.
Ingresos competitivos: El ingreso neto mediano se ubicó en S/ 6.2 por hora, superando el salario mínimo por hora, mientras que los trabajadores a tiempo completo rebasaron la remuneración mínima mensual.
Rutina e innovación: Un estudio de Uber e Ipsos del primer trimestre de 2026 revela que 8 de cada 10 limeños y 6 de cada 10 ciudadanos en regiones de reciente expansión, como Piura y Huancayo, usan estas apps diariamente.
Seguridad y percepción: El 73% de los usuarios peruanos se siente muy seguro en sus viajes por aplicativo —superando al transporte tradicional— y más del 90% proyecta que estas herramientas serán el estándar definitivo de la movilidad.
Entre el motor económico y el laberinto de la regulación laboral
Más allá de la alta satisfacción de los usuarios, las plataformas digitales se han transformado en un motor macroeconómico crucial que en 2022 generó S/ 4,900 millones en ventas intermediadas (0.52% del PBI) y un impacto total equivalente al 0.59% del PBI, acelerando de paso la digitalización de comercios y el auge de las dark kitchens. Sin embargo, el verdadero reto del país radica en cómo adaptar la legislación local sin romper el motor de la flexibilidad económica. Mientras la mayoría de los proyectos del Congreso peruano buscan imponer una contratación formal rígida inspirada en marcos extranjeros como la Ley Rider de España, los datos del BID advierten que el 85% de los socios prefiere mantenerse como independiente para resguardar sus horarios, y casi la mitad usa la app solo como actividad complementaria. Una regulación inflexible, advierten los expertos, podría terminar excluyendo del mercado a decenas de miles de personas, afectando especialmente a colectivos vulnerables como los migrantes venezolanos que operan masivamente en el sector de delivery.
Perspectivas hacia el futuro de la movilidad y el empleo
Frente a este nuevo escenario internacional, las empresas tecnológicas que operan en Perú apuntan a un doble objetivo de consolidación: expandir sus soluciones de movilidad y turismo hacia nuevas provincias fuera de Lima y, en paralelo, asimilar las directrices globales dictadas por la OIT. El equilibrio entre resguardar la naturaleza independiente del modelo y asegurar los mecanismos de protección social básicos marcará el rumbo político y corporativo del país en los próximos años. El destino laboral de cientos de miles de peruanos que generan ingresos a través de la pantalla de su celular dependerá exclusivamente de la elasticidad con la que se resuelva este debate en el tablero nacional.
Fuente: Infobae Perú.
