Del campo al plato: el nuevo escudo legal contra la desnutrición y la anemia
Para comprender la magnitud de este cambio, imaginemos que la cadena alimentaria es una autopista hacia nuestros hogares; ahora, estos ingenieros serán oficialmente los oficiales de tránsito especializados en salvar vidas. La nueva norma modifica directamente la Ley 23536, que regula el trabajo y la carrera de los profesionales de la salud, permitiendo que estos especialistas aporten su rigor técnico en el bienestar social. Según precisó Ruiz Béjar, este reconocimiento legal impactará de forma directa y especial en los sectores más vulnerables al fortalecer los controles de calidad de los productos que llegan a las familias y a los escolares. En un contexto donde la sociedad lucha contra la anemia, la desnutrición y la inseguridad alimentaria, contar con profesionales debidamente reconocidos para fiscalizar que la comida sea segura y nutritiva se convierte en una garantía fundamental.
Control total de la cadena alimentaria y nuevas funciones clave
Las labores estratégicas asignadas a la ingeniería para proteger a la ciudadanía
El trabajo de estos profesionales funciona como un sistema de filtración milimétrico que abarca cada proceso productivo. El vicedecano nacional del CIP, Ing. Carlos Burgos Montenegro, encargado de liderar la defensa del ingeniero colegiado, afirmó que estos profesionales poseen la formación técnica necesaria para intervenir de principio a fin en el ciclo de consumo. Con este nuevo marco legal, las labores específicas asignadas a estos ingenieros para proteger la salud colectiva abarcan los siguientes puntos neurálgicos:
Vigilancia y fiscalización: Participación activa en las labores de vigilancia sanitaria, certificación y fiscalización de los procesos alimenticios.
Inocuidad alimentaria: Garantizar la seguridad total y la ausencia de peligros biológicos o químicos en los productos comestibles.
Supervisión de programas sociales: Monitoreo estricto de alimentos fortificados destinados a los programas de alimentación del Estado.
Prevención integral: Intervención desde la producción de la materia prima, procesamiento, almacenamiento, hasta la distribución y control final para evitar riesgos poblacionales.
Un esfuerzo de largo aliento con la mirada puesta en el bienestar nacional
Este logro no surgió de la noche a la mañana, sino que es el fruto de un esfuerzo de largo aliento impulsado de forma sostenida desde el año 2021 por el área de Asesoría Parlamentaria del CIP, en un trabajo articulado con los Capítulos de Ingeniería Alimentaria, Industrias Alimentarias y Agroindustrial. La iniciativa fue defendida ante el Parlamento como parte del compromiso institucional de la orden con la protección de la salud, el reconocimiento técnico y la seguridad alimentaria del país. Con la promulgación de esta ley que fortalece el rol de la ingeniería, el decano Jaime Ruiz Béjar reafirmó que el Colegio de Ingenieros del Perú continuará promoviendo propuestas técnicas de alto nivel que contribuyan activamente al desarrollo nacional y al bienestar de todos los ciudadanos.
