Beneficios reales: ¿Por qué deberías poner en regla tu construcción?
Mantener la información de tu propiedad actualizada no es solo un trámite burocrático, es una inversión inteligente que protege y multiplica tu patrimonio. Registrar fielmente la realidad de tu inmueble abre las puertas a múltiples ventajas financieras y legales:
Mayor valor de mercado: Incrementa el valor real de tu propiedad y facilita su venta al mostrar la descripción exacta de la edificación.
Acceso a financiamiento: Tu inmueble formalizado puede ser utilizado como garantía sólida para solicitar créditos o préstamos bancarios.
Seguridad familiar: Facilita la organización de trámites de herencia o la transferencia de la propiedad mediante anticipos de legítima.
Independización: Te permite dividir el inmueble en unidades independientes (como departamentos) para venderlos, hipotecarlos o transferirlos por separado.
Los requisitos esenciales para la regularización de tu predio
Si tu edificación fue finalizada hasta el 31 de diciembre del 2016, puedes acogerte a la vía de regularización mediante la Ley N° 27157 (modificada por la Ley N° 30830). Para ello, necesitarás presentar una solicitud de inscripción de título (formulario gratuito), el Formulario Registral (FOR) suscrito por los propietarios y un verificador responsable —un ingeniero civil o arquitecto colegiado inscrito en la Sunarp— con firmas certificadas ante notario. Asimismo, el verificador deberá firmar los planos de ubicación, localización y distribución, adjuntar un Informe Técnico de Verificación y presentar una declaración jurada legalizada que certifique que la obra no está en zonas prohibidas (áreas arqueológicas, de protección ecológica, de riesgo, riberas) ni contraviene la seguridad humana. Si la fábrica fue edificada por una sociedad conyugal sobre el terreno propio de uno de los cónyuges, deberás acompañar la copia certificada de la partida de matrimonio.
¿Cuánto cuesta formalizar tu edificación ante la Sunarp?
El último paso para consolidar tu trámite consiste en el pago de la tasa registral, la cual se compone de dos conceptos muy claros. El primero es el derecho de calificación, que corresponde a una tasa fija de S/ 53.30 soles; el segundo es el derecho de inscripción, una tasa variable que se calcula multiplicando por 3 el valor de la construcción para luego dividir dicho resultado entre 1000. Al cumplir con estos montos y los documentos del verificador, tu propiedad reflejará fielmente todo tu esfuerzo arquitectónico, dándote el respaldo legal absoluto que tú y tu familia necesitan.
Fuente: Andina.

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