La marea solidaria que toma las calles
Frente a un reloj biológico que no se detiene, la Fundación Peruana de Cáncer ha encendido una luz de acción inmediata con su emblemática colecta nacional "Ponle Corazón". Durante los días 16, 17 y 18 de julio, una fuerza humana de voluntarios debidamente identificados tomará puntos estratégicos en Lima, Arequipa, Cusco, Trujillo, Chiclayo y Huancayo. Como advierte Miguel de la Fuente, Gerente General de la institución: “El cáncer avanza rápido y no da tregua”. Por ello, detenerse un minuto en la calle para donar se convierte en un puente vital que, literalmente, puede marcar la diferencia entre que un paciente continúe o abandone su tratamiento.
Más que monedas: un escudo protector llamado Frieda Heller
Cada aporte en las latas funciona como un escudo protector que abriga a los pacientes durante la tormenta de la enfermedad. Los fondos recaudados se transforman en apoyo integral y directo para quienes son acogidos en el Albergue Frieda Heller de la fundación, cubriendo necesidades urgentes que el sistema de salud a veces no alcanza a abrazar:
Alojamiento seguro: Un espacio digno para quienes dejan todo en sus provincias.
Nutrición especializada: Alimentación clave para resistir los procedimientos médicos.
Soporte integral: Terapias físicas, apoyo psicológico y acompañamiento humano y constante.
Una movilización que no acepta demoras
Aunque la colecta en calles dura tres días, la campaña nacional "Ponle Corazón" mantiene su pulso hasta el 25 de julio para movilizar a todo el país. La Fundación hace un llamado a no ser indiferentes frente a quienes hoy batallan por su vida; si ves a un voluntario, detente y aporta, y si estás desde casa o la oficina, puedes sumarte en cualquier momento del mes a través de Yape, Plin o su web institucional. Hoy es el momento de actuar y demostrar de qué estamos hechos los peruanos, porque si el cáncer no espera, nuestra ayuda tampoco debería hacerlo.
