¿Por qué el agua estancada es una "bomba de tiempo"?
Tras las lluvias, el escenario cambia. Lo que antes era un patio seco, hoy puede tener pequeños charcos que son auténticos criaderos. Según el Dr. Renzo Oviedo, médico del Servicio de Salud PUCP, no todas las picaduras nacen iguales. Algunas son solo un "recuerdo" molesto, pero otras ocurren en zonas donde el dengue ya está circulando activamente.
Imagínate que cada recipiente con agua sin tapar es una invitación con alfombra roja para los mosquitos. Si no cortamos el ciclo ahora, el riesgo de brotes infecciosos escala más rápido que la humedad en las paredes.
Señales de alerta: Cuando el cuerpo dice "¡Basta!"
No te confíes. Si después de una picadura —especialmente en zonas afectadas por desbordes— notas algo extraño, presta atención a estos semáforos rojos:
Respiración entrecortada: Si sientes que el aire no llega bien a tus pulmones.
Evolución del color: Un enrojecimiento que, en lugar de apagarse, crece y se inflama cada vez más.
Efecto "resaca" sin motivo: Fiebre alta, dolor de cabeza que martillea y un malestar general que aparece días después.
Tu escudo protector: Medidas básicas
La prevención es el mejor repelente. No necesitas tecnología de la NASA, solo disciplina en casa para evitar que el lodo y el agua se vuelvan tus enemigos:
Operación "Cero Charcos": Revisa techos, baldes, llantas viejas y hasta los platos de las mascotas. Si tiene agua y no está tapado, es un peligro.
Limpieza profunda: El lodo acumulado no solo ensucia, mantiene la humedad que los insectos aman. Desinfecta tus patios.
Tu mejor aliado: Usa repelentes que tengan el sello de Digemid. No todos los productos comerciales protegen igual.
¡Error de principiante! Lo que jamás debes hacer
A veces, el remedio es peor que la enfermedad. Si ya te picaron, evita estos mitos que solo irritarán más tu piel:
No seas "cirujano": No aprietes, no manipules ni intentes succionar la herida. Solo causarás una infección secundaria.
Dile NO a la pasta dental: Los remedios caseros como el dentífrico o sustancias extrañas pueden quemar tu piel y esconder los síntomas reales que el médico necesita ver.
Cuidarnos después de los desastres naturales es una tarea colectiva. Un balde tapado hoy puede ser la diferencia entre una semana tranquila y una visita a emergencias. La naturaleza ya hizo su parte con la lluvia, ahora nos toca a nosotros limpiar el camino.

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