20 abr 2026

Perímetro restringido: El Centro de Lima amanece militarizado ante la tensión política y judicial que rodea a la ONPE

La imagen es inusual incluso para el convulsionado Centro de Lima: el jirón Washington, arteria vital para el organismo electoral, ha dejado de ser una vía pública para convertirse en un corredor fortificado. Desde el pasado domingo 19 de abril, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) permanece bajo un riguroso cerco de seguridad que incluye rejas metálicas, cadenas y un despliegue masivo de la Unidad de Servicios Especiales de la PNP. Lo que oficialmente se presenta como una medida de prevención ante movilizaciones sociales, es también el reflejo de una institución que hoy opera bajo la sombra de investigaciones judiciales y un cuestionado clima político.

La fortificación del Jirón Washington

El despliegue policial no es un evento aislado, sino una respuesta táctica a la movilización convocada por Rafael López Aliaga. Sin embargo, la intensidad de las restricciones ha sorprendido a residentes y trabajadores. El cierre ha sido total: solo se permite el tránsito a personal acreditado y residentes que logren superar los exhaustivos filtros de identidad.

Esta "bunkerización" de la sede electoral busca mitigar cualquier riesgo de alteración del orden público, en un momento donde la gestión de la ONPE se encuentra en el ojo de la tormenta por presuntos favorecimientos en contrataciones de servicios.

El protocolo de traslado: Seguridad sobre exposición

La rutina de Piero Corvetto, jefe de la ONPE, ha sido modificada drásticamente para minimizar su exposición mediática y garantizar su integridad. El desplazamiento matutino desde su residencia en Miraflores hacia el Cercado de Lima se ha convertido en una operación de precisión:

  • Evasión de prensa: El vehículo oficial ya no recoge al funcionario en la vía pública, sino que ingresa directamente a su cochera privada.

  • Rutas de contingencia: Al llegar a la sede, se ha abandonado el ingreso tradicional por el jirón Washington en favor de accesos alternos, como el jirón Yauyos, reforzando la sensación de un blindaje total.

Un escenario de restricciones persistentes

A diferencia de otros despliegues que se disipan tras las protestas, este lunes las medidas de seguridad se mantuvieron inalterables. Los puntos de control se extienden hasta las avenidas 28 de Julio y Guzmán Blanco, afectando el flujo peatonal y vehicular de las calles Yauyos y Chincha. Para las autoridades, la prioridad es clara: evitar cualquier incidente en un contexto marcado por diligencias judiciales y una creciente presión sobre la autonomía del organismo.

Los Puntos Críticos del Operativo

  • Restricción de tránsito: Bloqueo total de dos cuadras estratégicas del jirón Washington.

  • Filtros de identidad: Control minucioso de DNI y fotochecks para cualquier ingreso al perímetro.

  • Custodia personal: Despliegue de patrullas de la Policía Nacional tanto en la sede central como en el domicilio del titular de la entidad.

  • Expectativa judicial: Las medidas se mantienen activas ante la previsión de nuevas diligencias fiscales en los próximos días.


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