22 abr 2026

El ultimátum de Transparencia al JNE y ONPE: Respeto al cronograma o pérdida de legitimidad

¿Es posible cambiar las reglas de un partido cuando los jugadores ya están en la cancha y el reloj sigue corriendo? En un contexto de alta sensibilidad política tras la renuncia de Piero Corvetto a la ONPE, la Asociación Civil Transparencia ha lanzado una advertencia tajante: cualquier desvío del cronograma electoral establecido no solo es ilegal, sino que hiere de muerte la legitimidad de nuestra democracia. Con Keiko Fujimori y Roberto Sánchez perfilándose para el balotaje del 7 de junio, la exhortación institucional busca frenar en seco los rumores de "elecciones complementarias", recordándoles al JNE y a la ONPE que la confianza ciudadana pende de un hilo que solo el respeto irrestricto a la ley puede sostener.

La propuesta de repetir los comicios en Lima, impulsada por el candidato Rafael López Aliaga, ha chocado contra un muro de argumentos constitucionales que la califican de inviable. Los especialistas Luciano López y Silvia Guevara coinciden en que las elecciones complementarias no son un "comodín" político, sino un mecanismo diseñado exclusivamente para procesos municipales y bajo causales de nulidad previamente probadas. Según el artículo 368 de la Ley Orgánica de Elecciones, no se pueden convocar nuevos comicios sin una declaración de nulidad total o parcial, un escenario que no se ajusta a la realidad de la actual primera vuelta y que, de forzarse, implicaría una ruptura del orden normativo.

La urgencia ahora radica en la finalización del conteo de votos y la protección del calendario que el propio JNE diseñó el año pasado. Introducir cambios normativos a estas alturas es, jurídicamente, un camino cerrado: la ley prohíbe explícitamente modificar las reglas de juego mientras el proceso está en marcha. Para la academia y los organismos de vigilancia, cualquier norma que se aprobase hoy no tendría efecto sobre las elecciones de 2026, lo que convierte cualquier intento de reforma en un gesto estéril que solo aporta incertidumbre al sistema electoral.

En conclusión, la estabilidad del país depende hoy de la firmeza de sus instituciones autónomas frente a las presiones externas. Los puntos críticos que Transparencia y los expertos exigen salvaguardar son:

  • Finalización del conteo: Culminar la revisión de actas de la primera vuelta sin dilaciones.

  • Respeto al 7 de junio: Mantener inamovible la fecha de la segunda vuelta presidencial.

  • Improcedencia legal: Desestimar propuestas de elecciones complementarias por falta de diseño normativo para comicios generales.

  • Seguridad jurídica: Bloquear cualquier intento de modificación de reglas con el proceso ya iniciado.


La legitimidad de un presidente electo nace del respeto a las reglas que todos aceptamos al inicio. ¿Cree usted que las instituciones electorales resistirán la presión política actual o estamos ante un riesgo real de crisis democrática? Comparta este análisis y súmese al debate en los comentarios.

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