Para quienes miran hacia el exterior o manejan presupuestos en divisas, la estabilidad del tipo de cambio ha convertido al salario peruano en una cifra competitiva en el papel, aunque modesta en el consumo real. Utilizando la cotización oficial del BCRP al 13 de mayo, así se traduce tu esfuerzo mensual en el mercado global:
En Dólares: USD 330.51 (con un tipo de cambio de S/ 3.419).
En Euros: EUR 282.29 (con un tipo de cambio de S/ 4.003).
El salto previo: Recordemos que venimos de un "piso" de S/ 1,025, lo que significó un ajuste del 10% que hoy, ante la inflación acumulada, parece haberse diluido en el carrito de compras.
El pulso por el próximo aumento: ¿S/ 1,300 o S/ 1,800?
La calma en las pizarras de cambio contrasta con la agitación en las mesas de diálogo social. La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) ha puesto las cartas sobre la mesa, calificando los S/ 1,130 actuales como insuficientes y proponiendo un incremento que lleve la RMV a un "piso técnico" de S/ 1,300, o incluso a los S/ 1,850 para equipararla con el costo de vida real. Esta brecha de casi 700 soles entre lo que se gana y lo que se gasta en necesidades básicas es el principal combustible de una demanda social que busca una respuesta política antes de que termine el 2026.
Sin embargo, en el tablero económico nacional, el Gobierno camina sobre la cuerda floja. Si bien un ajuste moderado basado en la productividad es visto como viable por algunos analistas, una subida abrupta dispara las alarmas en el sector de las micro y pequeñas empresas (MYPE), donde los costos laborales podrían empujar a miles de negocios hacia la informalidad. Por ahora, el Ejecutivo mantiene el silencio oficial, dejando que la inflación, la productividad y la presión de las calles decidan si el 2026 cerrará con un nuevo número en la boleta de pago o si los S/ 1,130 seguirán siendo el techo de cristal de la economía familiar peruana.
Fuente: Infobae.
