Blindar la memoria: El gimnasio mental que nuestros adultos mayores necesitan
¿Es un simple despiste o algo más? Olvidar dónde se dejaron las llaves es común, pero dejar la hornilla encendida o perderse en la ruta del bus son señales de alerta que no debemos ignorar. En el Perú, el paso de los años suele traer consigo un desgaste cognitivo que, si no se entrena, puede derivar en ansiedad y pérdida de autonomía. Por ello, el Hospital Nacional Arzobispo Loayza ha diseñado un "gimnasio para la mente": un espacio de terapias cognitivas que funcionan como un escudo contra el olvido progresivo, transformando la prevención en una actividad dinámica y social.
H2: Tu hoja de ruta para el Hospital Loayza Mantener la lucidez es posible gracias a un sistema que prioriza el bienestar del adulto mayor. Las sesiones están diseñadas bajo una metodología neuropsicológica que ejercita la atención, la planificación y la memoria operativa mediante dinámicas recreativas y ejercicios prácticos. Aquí los datos clave para participar:
Costo: Totalmente gratis para afiliados al SIS (S/ 12 aproximadamente para otros seguros).
Horario estelar: Todos los jueves desde las 8:30 a.m. (atención general de lunes a sábado).
Ubicación: Av. Alfonso Ugarte 848, Cercado de Lima.
Dinámica: Ejercicios de orientación temporal, uso de materiales manipulativos y actividades de secuenciación.
El tratamiento continúa en casa
La neuropsicóloga Yanet Castillo enfatiza que la familia es el co-terapeuta ideal. No es necesario contar con equipos sofisticados; la clave está en la cotidianidad y el afecto. Actividades tan sencillas como armar rompecabezas, resolver sopas de letras o pintar mandalas actúan como potentes estimuladores visuales y táctiles. Además, fomentar la narrativa —pedirles que cuenten historias de su juventud— no solo refuerza la memoria a largo plazo, sino que consolida los lazos emocionales y la identidad del adulto mayor en el núcleo familiar.
Un compromiso con la salud mental integral
Este esfuerzo del Minsa no se limita a un solo hospital. A través de los Centros de Salud Mental Comunitarios y la línea gratuita 113 (opción 5), el Estado busca descentralizar el cuidado del cerebro. La meta es clara: que llegar a los 60 o 70 años no signifique desconectarse del mundo, sino habitarlo con seguridad y plenitud. Si tienes un adulto mayor en casa, regalarle una mañana de terapia cognitiva es, en esencia, regalarle calidad de vida y la tranquilidad de que sus recuerdos están en buenas manos.
Fuente: Andina.
