Imagina que el océano frente a nuestras costas es como una gigantesca terma eléctrica. Si alguien sube un par de grados la perilla, toda la casa (en este caso, el Perú) empieza a sentir el efecto. El Senamhi acaba de confirmar que esa perilla se está moviendo: el Fenómeno El Niño Costero podría asomarse a partir de marzo, y aunque se prevé que sea "débil", sus efectos se sentirán en tu clóset, en tu salud y hasta en tu mesa.
El norte no guarda los paraguas: Lluvias que se quedan a cenar
Normalmente, el pico de lluvias en el norte del país termina con marzo. Sin embargo, con este calentamiento del mar, las nubes han decidido extender su visita.
Lluvias prolongadas: En regiones como Piura, las precipitaciones se quedarían hasta abril.
Otoño de manga corta: Olvídate de sacar las bufandas pronto. Tendremos un otoño más cálido de lo habitual.
Un invierno "abrigado": No significa que no hará frío, sino que será un invierno moderado que podría estirarse hasta octubre.
¿Qué significa realmente un "Niño Débil"?
Para entender el clima, el Senamhi vigila un cuadrante llamado "Niño 1 + 2" (frente a Piura y Ecuador). Es como un termómetro gigante:
El umbral mágico: Si el mar sube 0.5 grados por más de tres meses, oficialmente tenemos un "Niño".
Rango débil: Como el aumento no superaría los 1.3 grados, se considera un evento ligero.
La diferencia: Si subiera a 2.1 o 3.5 grados, estaríamos hablando de un evento fuerte o extraordinario (como los que recordamos con desastres naturales), pero por ahora, el pronóstico es de intensidad baja.
Mosquitos, peces y cultivos: El efecto dominó
El clima no cambia solo; arrastra todo con él. El calentamiento del agua funciona como un motor que altera diversos sectores:
Salud: El agua estancada y el calor son la fiesta perfecta para los mosquitos transmisores del dengue. Toca reforzar la prevención en casa.
Pesca: Algunas especies de peces se alejan buscando aguas frías, mientras otras nuevas aparecen.
Agricultura: El exceso de humedad favorece a ciertos cultivos, pero pone en jaque a otros que necesitan frío para florecer.
La prevención empieza con información
Aunque el pronóstico habla de un evento "débil", la naturaleza no tiene palabra de honor. Estar alertas a los cambios en la temperatura y reforzar los techos en el norte es la mejor estrategia. La clave no es asustarse, sino adaptarse.
