5 feb 2026

¡Alerta en el Norte! A más de 33°C, el PBI se evapora: El plan urgente para proteger el empleo frente al sol

¿Alguna vez has sentido que después de las 11 de la mañana tu cuerpo simplemente quiere "apagarse"? No es pereza, es física pura. Imagina que el calor es un ladrón invisible que entra a tu negocio y te roba la mitad de tu energía. A nivel mundial, este "robo" térmico generó pérdidas por 835 mil millones de dólares en 2023, ¡tres veces todo el PBI del Perú! En Lambayeque y Piura, donde el sol no perdona, miles de familias están viendo cómo sus ingresos se evaporan bajo techos de calamina y campos de cultivo ardientes.

El "apagón" de la productividad: ¿Por qué rendimos menos?

Cuando el termómetro cruza la frontera de los 33°C, nuestro cuerpo deja de ser un motor eficiente para convertirse en uno que solo busca enfriarse. Según la OIT, a esa temperatura un trabajador puede perder hasta la mitad de su capacidad laboral. Es como intentar correr una maratón respirando aire de un horno.

Los sectores más golpeados en el Norte son:

  • Agricultura: En Piura y Lambayeque, 420 mil agricultores luchan contra un sol que amenaza con reducir un tercio del PBI agrícola.

  • Construcción: El cemento actúa como una esponja de calor, obligando a pausas constantes que retrasan obras y encarecen proyectos.

  • Comercio Ambulatorio: Casi 20 mil vendedores en el norte deben retirarse de las calles antes de tiempo para no colapsar, perdiendo las ventas del día.

Casas y colegios: El reto de vivir en un "sauna"

El problema no termina cuando el sol se oculta. Las noches calurosas son las más peligrosas porque no permiten que el cuerpo se recupere. Lamentablemente, nuestra infraestructura actúa como una trampa térmica:

  • Techos que queman: El 77% de hogares en Piura y el 51% en Lambayeque tienen techos de calamina o fibra de cemento. Estos materiales son como "frazadas de metal" que retienen el calor toda la noche.

  • Aulas sin agua: El 50% de los colegios en estas regiones no tienen acceso adecuado al agua. Estudiar así es como intentar resolver una ecuación dentro de un microondas; la concentración simplemente desaparece.

¿Cómo ganarle la batalla al termómetro?

Para el economista César García de REDES, la solución no es solo comprar más ventiladores, sino rediseñar nuestras ciudades. Necesitamos pasar de la reacción a la planificación inteligente.

Las claves para proteger nuestro futuro:

  • Sombra y Verde: Crear ciudades con más árboles y espacios que refresquen el ambiente de forma natural.

  • Trabajo Adaptado: Ajustar horarios laborales para evitar las horas pico de radiación ultravioleta.

  • Infraestructura Resiliente: Mejorar los materiales de construcción en viviendas y escuelas para que el calor no se quede atrapado.

El calor extremo ya no es una anécdota del verano; es un desafío económico que afecta el bienestar de miles de familias norteñas. Adaptarnos no es una opción, es una necesidad para proteger nuestra salud y nuestros ingresos.

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