La emergencia dejó un saldo de 13 familias damnificadas, sumando un total de 43 personas, entre niños y adultos mayores, quienes perdieron todas sus pertenencias. Ante esta situación, la Municipalidad Metropolitana de Lima, por disposición del alcalde Renzo Reggiardo, activó los protocolos de auxilio y trasladó a los afectados al Hogar de Paso N.º 2 en el jirón Cañete. En este albergue temporal, el personal municipal brinda alimentación y alojamiento mientras se completa el empadronamiento y la evaluación de daños tras la pérdida total de sus viviendas.
Especialistas del Ministerio de Cultura y Prolima han iniciado inspecciones técnicas para determinar el nivel de afectación del monumento histórico, cuya fachada había sido restaurada apenas en 2024. Las causas del siniestro están bajo investigación, manejándose hipótesis que van desde una mala maniobra con fuego hasta un cortocircuito en las antiguas instalaciones. La intervención de los bomberos, que culminó cerca de las 8:00 a. m., evitó que las llamas se extendieran a la colindante quinta San Sebastián y a una cochera cercana, protegiendo así otros predios del Centro Histórico.
